Salvador Ferrando

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Colesterol y triglicéridos: Mitos y realidades

trigliceridos y colesterol
7 min Tiempo de lectura

En el artículo de hoy nos centraremos en dos moléculas cuyo nombre ha resonado fuerte durante décadas en la rama médica. Durante años se limitó el consumo de huevos, carnes, pescados azules, se recomendó el consumo de leche desnatada, pescados blancos, margarinas vegetales… y, en resumen, se demonizó a las grasas naturales.

Desde hace años, la denominada “Hipótesis del colesterol” sugiere que las personas con niveles elevados de esta sustancia en sangre presentaban mayores probabilidades de sufrir patología cardiovascular y por tanto morir a edades tempranas.

Este aumento de colesterol, a su vez se supuso que provenía de los alimentos ricos en dicha molécula, tales como las carnes rojas, los huevos, los lácteos enteros, la mantequilla, algunos frutos secos… Por tanto, se estableció la relación causa-efecto y se determinó que el consumo de estos alimentos estaba asociado a mayores niveles de colesterol y por tanto a muerte prematura.

El problema es que no tuvieron en cuenta el resto de los factores que involucran a la patología cardiovascular, tales como:

  • Niveles altos de azúcar/insulina
  • Déficit de actividad física
  • Poca luz solar
  • Estrés crónico
  • Mala calidad del sueño

¿Y cuál fue el resultado a largo plazo? Que las limitaciones de este tipo de alimentos no disminuyeron la incidencia de patología cardiovascular, más bien fue aumentando con el paso del tiempo debido a que el estilo de vida cada vez es más contraproducente (Estrés, biorritmos desajustados, sedentarismo). Esto unido a una estrategia alimentaria completamente errónea donde se retiraban:

  • Pescados grasos ricos en omega 3, huevos ricos en colina e inositol, alimentos ricos en vitaminas liposolubles, lácteos enteros ricos en vitamina D…

Y en su defecto se sustituyeron por otros alimentos no naturales como la margarina, rica en grasas trans, cereales harinas ultraprocesadas, azúcares refinados y otros alimentos con alta carga glucémica.

 

Entonces, ¿El colesterol de la dieta no aumenta el riesgo cardiovascular?

 

De hecho, la evidencia científica actual no encuentra relación directa entre el consumo de alimentos ricos en grasas o grasas saturadas y el aumento de la patología cardiovascular. Más bien el problema viene del conjunto total de la dieta y los hábitos que la acompañan.

Por ejemplo, si comemos muchos huevos, pero a la vez hacemos mucho deporte y nuestro consumo de pescados ricos en omega 3 y en verduras con antioxidantes es elevado, el riesgo cardiovascular es mucho menor, a pesar de consumir uno o varios alimentos ricos en grasas saturadas y colesterol.

 

¿Y para que sirve el colesterol en el organismo?

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